Nuestra Señora de los Dolores y de la Soledad

Soledad de la Victoria. El lunes 15 de septiembre en Vitoria-Gasteiz celebramos la tradicional Romería de Olárizu, pero el calendario litúrgico de la Iglesia Católica reserva esta fecha a la festividad de Nuestra Señora de los Dolores.



Por esta razón, nuestra Cofradía de la Virgen de la Soledad ha decidido trasladar el también tradicional Triduo en Honor a Nuestra Señora de la Soledad a este mes de septiembre, en lugar de hacerlo en vísperas del Viernes de Pasión o en la propia Semana Santa como ha sido durante muchas décadas.

Estos son los actos que hemos programado y a los que te llamamos a participar:

Jueves 11, viernes 12 y sábado 13 de septiembre
Triduo en Honor a Nuestra Señora de la Soledad
Iglesia de Ntra. Sra. Madre de los Desamparados
-19:00 h. Exposición del Santísimo
-19:25 h. Santo Rosario y Oración a Nuestra Señora de la Soledad
-20:00 h. Eucaristía

Domingo 14
Exaltación de la Santa Cruz
Iglesia del Convento de la Santa Cruz (C/ Pintorería 96)
-11:00 h. Eucaristía. Al finalizar, podemos besar la reliquia del Lignum Crucis. Y tras la celebración, las Madres Dominicas nos invitan a un ágape en el locutorio del Convento.

Lunes 15
Nuestra Señora de los Dolores
Iglesia de Ntra. Sra. Madre de los Desamparados
-19:00 h. Exposición del Santísimo
-19:25 h. Santo Rosario
-20:00 h. Eucaristía en Honor a Nuestra Señora de los Dolores y de la Soledad
-20:30  h. Encuentro con el nuevo “Equipo de Pastoral” de la Parroquia.

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La Soledad de la Virgen aparece reflejada sobre todo en el sexto y séptimo de los “Siete Dolores” que tradicionalmente se han considerado como los más profundos en la vida de la Virgen María. Esta faceta de Nuestra Señora es la que celebramos el lunes 15 de septiembre y ahora te recordamos:

Los Siete Dolores de María Santísima

1. La Profecía de Simeón (Evangelio de Lucas 2:32-35) o la Circuncisión de Cristo

¡Dulce Madre mía! Al presentar a Jesús en el templo, la profecía del anciano Simeón te sumergió en profundo dolor al oírle decir: “Este Niño está puesto para ruina y resurrección de muchos de Israel, y una espada traspasará tu alma”. De este modo quiso el Señor mezclar tu gozo con tan triste recuerdo. Rezar Avemaría y Gloria.

2. La Huida a Egipto (Evangelio de Mateo 2:13-15 )

¡Oh Virgen querida!, quiero acompañarte en las fatigas, trabajos y sobresaltos que sufriste al huir a Egipto en compañía de San José para poner a salvo la vida del Niño Dios. Rezar Avemaría y Gloria.

3. La Pérdida del Niño Jesús en el Templo (Evangelio de Lucas 2:43-45)

¡Virgen Inmaculada! ¿Quién podrá pasar y calcular el tormento que ocasionó la pérdida de Jesús y las lágrimas derramadas en aquellos tres largos días? Déjame, Virgen mía, que yo las recoja, las guarde en mi corazón y me sirva de holocausto y agradecimiento para contigo. Rezar Avemaría y Gloria.

4. Encuentro de María con Jesús en el Vía Crucis.

Verdaderamente, calle de la amargura fue aquella en que encontraste a Jesús tan sucio, afeado y desgarrado, cargado con la cruz que se hizo responsable de todos los pecados de los hombres, cometidos y por cometer. ¡Pobre Madre! Quiero consolarte enjugando tus lágrimas con mi amor. Rezar Avemaría y Gloria.

5. Crucifixión de Jesús (Evangelio de Juan 19:17-39)

María, Reina de los mártires, el dolor y el amor son la fuerza que los lleva tras Jesús, ¡qué horrible tormento al contemplar la crueldad de aquellos esbirros del infierno traspasando con duros clavos los pies y manos del salvador! Todo lo sufriste por mi amor. Gracias, Madre mía, gracias. Rezar Avemaría y Gloria.

6. Descendimiento de la Cruz (Evangelio de Marcos 15:42-46)

Jesús muerto en brazos de María. ¿Qué sentías Madre? ¿Recordabas cuando Él era pequeño y lo acurrucabas en tus brazos?. Por este dolor te pido, Madre mía, morir entre tus brazos. Rezar Avemaría y Gloria.

7. Entierro de Jesús (Evangelio de Juan 19:40-42)

Acompañas a tu Hijo al sepulcro y debes dejarlo allí, solo. Ahora tu dolor aumenta, tienes que volver entre los hombres, los que te hemos matado al Hijo, porque Él murió por todos nuestros pecados. Y Tú nos perdonas y nos amas. Madre mía perdón, misericordia. Rezar Avemaría y Gloria.

Según San Alfonso María Ligorio, Nuestro Señor reveló a Santa Isabel de Hungría que Él concedería cuatro gracias especiales a los devotos de los dolores de Su Madre Santísima:

1. Aquellos que antes de su muerte invoquen a la Santísima Madre en nombre de sus dolores, obtendrán una contrición perfecta de todos sus pecados.

2. Jesús protegerá en sus tribulaciones a todos los que recuerden esta devoción y los protegerá muy especialmente a la hora de su muerte.

3. Imprimirá en sus mentes el recuerdo de Su Pasión y tendrán su recompensa en el Cielo.

4. Encomendará a estas almas devotas en manos de María, a fin de que les obtenga todas las gracias que quiera derramar en ellas.

Meditar los siete Dolores de Nuestra Madre Santísima es una manera de compartir los sufrimientos  más hondos de la vida de María en la tierra.


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