Testigos

Los cofrades de la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad en la Vera-Cruz somos testigos privilegiados de la presencia de Cristo Resucitado aquí y ahora, no sólo participantes en un acto cultural más o menos vistoso.
 
 

Desde la fundación de esta Cofradía, en el año 1950, hemos profesado públicamente nuestra fe con la Procesión del Silencio que en la tarde de cada Jueves Santo presenta, ante nuestros queridos conciudadanos, las imágenes de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, acompañando, en silencio, a Nuestra Madre María en su soledad.

También lo hemos hecho, sin interrupción en los últimos 67 años, en la Procesión del Santo Entierro acompañando al Cristo Crucificado y a su Madre Dolorosa, durante las horas de mayor duelo. Además, en las últimas décadas, hemos colaborado con la totalidad de pasos y Cofradías que participan en esta procesión de Viernes Santo.

Respetamos –aunque no compartimos– los motivos por los que nuestros hermanos de otras Cofradías penitenciales han decidido modificar el recorrido de la Procesión del Santo Entierro, reduciendo su trazado a las calles que rodean el templo de la Parroquia de San Vicente Mártir.

Un año más, este Viernes Santo daremos testimonio de que Cristo es el Señor del cosmos y de la historia. Un año más, Dios mediante, acompañaremos en procesión a los tradicionales pasos de la Semana Santa vitoriana. Hacemos votos para que nuestros hermanos de las Cofradías penitenciales reconsideren la decisión que este año han tomado.

Vitoria-Gasteiz, Semana Santa de 2017

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